El pragmatismo implica la concepción del Derecho como una práctica social y no como un objeto, con una fuerte tendencia hacia lo concreto y real, así como el reconocimiento de la verdad -en términos jurídicos- como algo que hacemos más que como algo que descubrimos. Sin embargo, no es una posición uniforme, por ello, frente a las versiones relativistas o meramente instrumentales, Atienza toda posición por una filosofía orientada a las consecuencias, atenta a lo real y que defiende un objetivismo metaético, necesaria para entender el derecho del constitucionalismo contemporáneo.
En este volumen contamos con las valiosas contribuciones a Luca Malagoli y Marco Segatti, cuyos análisis críticos invitan al lector a cuestionar el marco teórico y práctico de la tradición pragmatista en el Derecho, enriqueciendo el debate sobre el postpositismo jurídico.







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